El proyecto es una reforma completa de la zona de cocina y de las zonas comunes de una casa unifamiliar perteneciente a una cooperativa de viviendas en la ciudad de Edmonton, Canadá.Al tratarse de una casa de principios del siglo veinte el aislamiento térmico era casi inexistente, por lo que se aislaron todas las paredes exteriores y se cambiaron las ventanas a unas de triple acristalamiento. Se cambió la distribución para separar la zona de noche de la cocina comedor evitando molestias por ruidos y a la vez dejar entrar la luz a la cocina. En los acabados interiores en este proyecto la prioridad fue rebajar los costes al máximo posible, por lo que se eligió una cocina IKEA y unos acabados en madera, como el suelo, que se hizo con un sistema contrachapado atornillado y barnizado.